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Campaña Socios

Asociación Civil Asesores del Nuevo Milenio

a) Promover el progreso en general de la zona en la que ejercerá su acción, dirigiéndose a aspectos trascendentales de la actualidad como desempleo, salud física y mental en discapacitados y tercera edad; a la inserción social y cultural de los más necesitados y todas aquellas actividades que propendan a una mejor calidad de vida y ejercicio de sus derechos adquiridos.

b) Realizar espectáculos públicos orientados a preservar nuestras tradiciones, nuestra cultura y nuestra historia, fortaleciendo y amigando aún más en las nuevas generaciones nuestros valores hoy por hoy un poco difusos.

c) Propiciar la formación de establecimientos, médico asistenciales educacionales y dedicados a la atención de nuestros abuelos en la zona. Y brindar la colaboración posible a los ya existentes.

d) Brindar cursos de capacitación y perfeccionamiento a cargo de profesionales habilitados.

e) Desarrollar cursos, ediciones de boletines informativos y revistas, deportes para la tercera edad y discapacitados.

f) Organizar viajes y excursiones de carácter turístico sin fines de lucro.

g) Relacionarse con entidades de iguales características y organismos Municipales, provinciales, Nacionales o Internacionales, públicos o privados, para el logro de sus finalidades.

h) Promover el empleo, organizando proyectos de capacitación, creando una bolsa de empleo y otras actividades acordes al fin social de la Institución.

i) Canalizar el ejercicio al derecho a la información, fomentar la lectura y las demás técnicas aptas para la investigación, la consulta y la recreación.

j) Promover la creación, difusión de la cultura y la educación permanente del pueblo, permaneciendo abierta a la comunidad en general, cumplimentando lo establecido por la Ley Nacional Nº 23351 y su reglamento, aprobado por el P.E. de la Nación por decreto Nº 1.078/90, como también con las demás disposiciones que establezca la Comisión Nacional Protectora de Bibliotecas Populares y la Ley Provincial Nº 9.319 y su decreto reglamentario Nº 2446.

k) Desarrollar un ambiente de cordialidad y solidaridad entre los asociados y propender al mejoramiento intelectual y cultural de los mismos.

Enfrentar la crisis:
Como cambió la vida de los comedores comunitarios.

El informe “Efectos de la situación económica en las niñas, niños y adolescentes en Argentina”, recientemente publicado por Unicef, da cuenta de cómo en el último año en las familias de sectores vulnerables se incrementaron las restricciones en el consumo de alimentos tanto en su cantidad como en su calidad: su dieta está compuesta casi exclusivamente de harinas y azúcares. También se señala que en muchos hogares se saltean las comidas o los adultos no comen para dejarles el alimento a los chicos.

Desde el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, admiten que “está claro que la situación se complejizó mucho y que afecta sobre todo a los sectores más vulnerables”. En esa línea, afirman que se está "actualizando la asistencia alimentaria a través de diferentes programas, buscando acompañar el impacto que genera los efectos de la economía". Aseguran que lo primero que ese hizo fue "reforzar mucho la relación" con todas las organizaciones sociales que trabajan en territorio, desde los comedores hasta Cáritas, "para poder dar las respuestas acordes a esas necesidades".

En un contexto socioeconómico sacudido por la inflación, el aumento en los índices de pobreza, indigencia y desempleo, del conurbano a la ciudad, los referentes de los comedores comunitarios aseguran que la crisis se hace sentir y mucho. No solo aumentó la demanda, sino que se amplió el abanico de sus beneficiarios: antes iban solo chicos, ahora van familias enteras, incluso muchas que nunca habían tenido que recurrir a un comedor. “Siempre les digo a los chicos que no tienen que tener vergüenza de ser pobres. Lo que es malo es no dedicarse a crecer interiormente”, cuenta Amalia, fundadora del comedor Corazones Abiertos. Si bien un número considerable de estas organizaciones comenzaron sirviendo la comida allí mismo, hoy guardan ese lugar para las personas en situación de calle o los adultos mayores. La explosión de la necesidad sobrepasó el espacio físico e hizo que empezaran a entregar las porciones en tuppers, ollas y recipientes improvisados que las personas acercan al lugar, haciendo fila para ser servidas.

Fuente La Nación (15/4/19)